martes, 18 de septiembre de 2007

De cómo conocí a Marcel Proust

Por Carmen Aguilar

Cuando nos mandan a hacer trabajos muy largos, siempre los empiezo a hacer con mucha cólera, pero con el informe que nos dejaron de tarea sobre Marcel Proust, las cosas fueron diferentes.

Todo comenzó cuando leí un fragmento del primer tomo de su obra “En busca del tiempo perdido”, conocido como “Por el camino de Swann”. Su gran nivel de descripción me asombró e hizo que me dieran ganas de conocer más acerca de él y su trayectoria literaria.
En mi búsqueda, tuve la oportunidad de conocer sobre su vida que fue muy difícil, especialmente porque desde niño sufrió de asma. Sin embargo, fueron esas circunstancias las que lo llevaron a empezar a escribir, y su obra es la razón de que ahora sea considerado un gran literato del siglo XX.

Su aporte a la literatura se ve reflejado en la manera en la que utiliza el tiempo, con el cual juega como desea. Este es un gran legado para literatura, así como para el cine, el cual lo utiliza muy a menudo.

De lo poco que he leído de Proust, esto ha sido lo que más me gustó de este gran autor. Su gran habilidad, su creatividad y su excelente memoria visual, que le permitieron describir todo lo que vivió en el tiempo en que no estuvo enclaustrado por su enfermedad, y mientras transitaba por los mejores sitios del París de sus épocas.

Su nivel de análisis psicológico y filosófico es realmente interesante, porque te lleva a revisar tu pasado y el por qué de tu presente, para que de esta manera puedas descubrir quién eres realmente.

Sin lugar a duda, esta ha sido una de las investigaciones que más me ha gustado, pues he podido conocer a un gran literato, que en conclusión podría decir, aún tiene vigencia, puesto que el autoanálisis nunca estará de más y el cine jamás dejará de gustar.

Para finalizar, me gustaría resaltar el inmenso agradecimiento que le tengo por su famoso test, el cual me ayuda saber quién soy. Gracias Proust.

Wilde: Estética y Controversia

En tiempos en que la hipocresía y los prejuicios eran regla social, en donde hombres y mujeres manejaban una doble moral, en donde había odio basado en envidia, en donde había un notorio culto a la belleza, que desencadenaba en vanidad y narcisismo, en estos tiempos surge un escritor que revoluciona el Londres victoriano: este escritor es Óscar Wilde.

Oscar Wilde, considero, es uno de lo más destacados autores de finales del siglo XIX y su manera de pensar tan controversial no sólo se ve reflejada en su obra sino en su vida.

Wilde nació en una sociedad que encajaba muy poco con su ideología y sus principios. Era un universo de rasgos sociales negativos los cuales Wilde en un momento de su vida llegó a desdeñar. El rompió tabúes. Muchos de los prejuicios masculinos de la época dictaban cómo un hombre debía de comportarse, cómo debía vivir, cómo debía vestirse, a qué se debería dedicar, pero Wilde tenía un concepto muy distinto de la vida: El tenía un comportamiento extravagante, vestía atuendos exagerados, vivió su sexualidad compartiendo tanto con mujeres como con hombres y le dio un valor muy importante a la belleza, culto, que ha pesar de estar presente en esa época, no era practicado por los hombres.

Oscar Wilde pertenecía a la corriente esteticista, que como bien dice su nombre, giraba alrededor de la estética y sostenía la filosofía del arte por el arte. Esto pudo significar que Wilde fuera una persona meramente frívola, cuya literatura se preocupara más por su belleza en sí que por su temática, pero esto no fue así.

A pesar de la corriente a la que pertenecía, Wilde recibió mucha influencia de su entorno, el cual plasmó en su obra.

Algo muy interesante de la obra de Wilde, es la manera en la que combina historias de ficción con problemática social. Podemos ver historias de fantasmas, embrujos, maldiciones que a la vez nos remiten a situaciones en las que se ven reflejadas lo más malicioso y frívolo del ser humano. Por ejemplo en ‘El Retrato de Dorian Gray’ nos encontramos con la historia de un pacto pseudo-diabólico de un joven con su retrato, en éste se esconden rasgos del entorno de Wilde como son la avaricia y la vanidad.

Esta combinación de elementos de ficción y realidad hace la obra de Wilde más entretenida y además hacen que los mensajes sean trasmitidos muy subconscientemente, pues uno directamente no encuentra la problemática social en sus libros, sino que lo que encuentra es literatura esteticista que te remite a una problemática social.

Oscar Wilde fue un hombre que se enfrentó a los prejuicios y reglas de una sociedad superficial, pero que al final llegó a ser admirado y seguido por la calidad de su obra narrativa y dramática.




Por Mauro Jurado

martes, 4 de septiembre de 2007

Bienvenida

Bienvenidos y bienvenidas a todos los amantes de la literatura.

Somos los chicos y chicas del grupo 11 del colegio Jose Antonio Encinas, y este es nuestro espacio: "Encinas Literario".
A través de este espacio compartiremos con ustedes nuestras investigaciones, inquietudes y comentariios sobre aquellos que nos hicieron soñar, reflexionar, cuestionar y con los que pasamos momentos agradables y enriquecedores de lectura.